lunes, 1 de diciembre de 2008


Algo incompleto que escribi hoy,

y todo por un libro que lei

se llama "El cadaver y el sofa",

me gusto mucho.
Una tarde de otoño decidi salir a visitar distintos establecimientos de cafe,era una salida que hace tiempo pensaba hacer, hoy habia amanecido a mi favor, el viento, la calma, la tarde en general me llamabaa salir, a vagar y dejarme llevar por todo lo que pasara,poco a poco camine y fui pasando de un establecimiento a otro,degustando cafe, al dar las 6 dela tarde y empezar el ocaso decidi regresar a casa, aunque nadie de seguro preguntaria por mi,caminaba degustando un cafe mientras veia el ocaso, el viento soplaba fuertemente agitando las hojas a mi alrededor, juegando con mi largovestido negro, y enredando mi cabello, el fuerte olor del cafe se mezclabacon el ligero aroma a humedad, lo cual me anunciaba que dentro de poco lloveria,y así era lentamente las gotas comenzaron a caer, haciendo mi blusa cada vez mas pesada,camine lentamente disfrutando de la lluvia hasta encontrar un arbol dondeterminar mi bebida y observar la lluvia, sujete el cafe fuertemente con una manoy con la otra me ayude para subir al arbol, era sencillo; pero me quedaba la tentacion de que el cafe cayera encima de mi piel, vi con cuidado como una gotarodeo ligeramente la tapa y se deslizo hasta rozar con mi brazo, suerte tuvede que no tocara por completo mi piel, aunque la sensacion de calor provoco unescalofrio, termine de subir al menos hasta una altura favorable para observar la vista; pero seguro por si mi peso venciera la resistencia de la rama, caerdesde ahi me doleria y a lo mucho podria romperme un hueso, pero nada que me mortificara, deje que mis piernas colgaran al aire, y me recargue en el tronco, divisando a lo lejos esa ciudad en la que tanto tiempo habia vivido, tal vez demasiado, las afueras de la misma me parecian sumamente tranquilas y encantadoras; pero horriblemente monotonas, vivia cada dia intentando quefuera diferente al anterior y este esfuerzo exaustivo solo hacia mas lamentableel hecho de que los dias terminaran iguales. Era una ciudad gris, nadie hacianada espectacular, nada relevante, la tristeza habia calado hasta los huesos dela gente del pueblo, todos los dias se deterioraba una parte de su alma, y de manera extraña se hiban perdiendo hasta quedar vacios, y sin esperanzas,su animo era consumido por la monotonia, los deseos de viajar y transformarsehabian muerto ahora solo su cuerpo hacia el esfuerzo minimo para vivir y funcionar, como maquinas programadas repitiendo indefinidamente su trabajo,esa era una vista trizte de una ciudad muerta, donde solo quedaba los cuerpos de lo que alguna vez fueron personas, ahora irreconocibles para mi,yo me dispersaba e intentaba vivir, tratando de no perderme ycon ese ocaso que me recordaba que un dia mas sobrevivi, un dia mas que enorgullecia mi almapor su dosis de esfuerzo y dicha, extasiada por los ligeros pensamientos me quede dormida en aquel comodo tronco, hasta que un fuerte estruendo interrumpio mis sueños,al abrir los ojos me vi envuelta en una nube de humo y brasas,





No hay comentarios: